martes, 19 de marzo de 2013

El Parque Regional del Sureste - Los humedales de orígen artificial.

Las características del suelo de las vegas de los ríos Jarama y Manzanares (principalmente), ricos en sedimentos, gravas y arcillas, han hecho de estas áreas un foco de importante actividad de extracción de áridos para la fabricación de distintos materiales, principalmente cemento. Las graveras, que han explotado sistemáticamente estos yacimientos, y siguen haciéndolo algunas veces de manera ilegal, han ido horadando progresivamente estas vegas, en terrenos más o menos próximos a los cauces de agua. El resultado es que, una vez alcanzado el nivel freático, el agua del subsuelo aflora, saliendo a la superficie y originando una cubeta que paulatinamente se va llenando de agua aportada por las lluvias y por el mismo río.

Como consecuencia de este proceso se genera una laguna de orígen artificial, pues es producto de la actividad económica realizada por el hombre. Esta laguna, al ser abandonada la extracción de áridos por motivos obvios, es colonizada por la vegetación en sus riberas: carrizos, eneas, y demás especies van poco a poco, en ocasiones con ayuda de las propias empresas que las han explotado (y que deben favorecer este proceso para licenciar su actividad), colonizando el perímetro y alrededores de la cubeta. El resultado es el germen de un ecosistema palustre en el que se van asentando numerosas especies, propias de este tipo de lugares: insectos, anfibios, aves acuáticas, van frecuentando y estableciéndose en estos lugares.

De este tipo de lagunas descrito hay en el Parque notables ejemplos, como las lagunas de El Porcal, las de Velilla, El Campillo, Los Veneno, que mantienen un mayor o menor grado de conservación; mientras que otras han sido más degradadas por su uso recreativo, como las menos afortunadas Lagunas de Las Madres. Se da la circunstancia de que algunas de ellas actualmente siguen bajo gestión de empresas privadas, lo que hace que generalmente su estado de conservación sea mejor que aquéllas más frecuentadas por el público. Todas ellas son un curioso ejemplo de cómo la naturaleza es capaz de colonizar de forma asombrosa las zonas favorables para ello, estableciéndose en ecosistemas de gran riqueza y complejidad. De esta forma hoy en día es posible observar comunidades de aves acuáticas de gran riqueza, variables a lo largo del año, que se alimentan, crían, o simplemente descansan durante su paso migratorio en estas lagunas.

El grado de madurez que alcanzan puede llegar a constituir auténticos humedales caracterizados y protegidos bajo acuerdos internacionales, como es el caso de El Porcal (Convenio RAMSAR).

Ribera del Manzanares, con los cortados yesíferos al fondo
La avifauna presente en las lagunas o los cercanos ríos es muy rica y variada, incluyendo especies como Focha común (Fulica atra), Ánade real (Anas platyrhynchos), Porrón europeo (Aythya ferina)), Porrón moñudo (Aythya fuligula), Cerceta común (Anas crecca crecca),Garza Real (Ardea cinerea), Garza Imperial (Ardea purpurea), Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus), Martín pescador (Alcedo atthis), así como diversas especies de Gaviotas. La concentración es tal que se han establecido dormideros de distinatas especies, como el Garcillas Bueyeras (Bubulcus ibis) o Cigüeñas comunes (Ciconia ciconia). La calidad del agua, que ha aumentado en los últimos años por la construcción de diversas depuradoras (aunque siguen siendo cauces muy contaminados por su paso por estos núcleos de población) ha permitido el desarrollo de poblaciones más o menos establecidas de nutria en las zonas más recónditas de los cauces.

Además, la cercanía de vertederos como el de Valdemíngomez, ayuda a que en estas zonas se establezcan colonias muy numerosas de cigüeña común y milanos negros en épocas estivales, lo que es otro claro signo de como la actividad humana afecta a este enclave.

Ríbera del Jarama desde el cortado yesífero, a la izquierda el Soto de Las Juntas y al fondo Los humedales de El Porcal

La existencia de un soto de ribera más o menos bien conservado en torno a estos ríos y lagunas aumenta la diversidad, aportando distintas especies de flora, como el característico taray, chopos y sauces, así como algunos de los últimos reductos de olmos en la región. Las especies animales que habitan estos sotos son a su vez muy numerosas, e incluyen mamíferos como el abundante conejo, gineta, jabalí o zorro entre otros muchos, así como aves típicas de estas formaciones como herrerillos, carboneros, abubillas, alcaudones y un larguísimo etcétera..


No hay comentarios:

Publicar un comentario